12.11.12

El País

Ayer fue el último día que compré El País, lo cual no es una buena noticia ni para ellos ni para mi, pero por desgracia me he visto obligado a tomarla. Llevo viendo El País en mi casa desde que tengo uso de razón, en una época en la que a diario se compraba El País y el Diario 16, eran otros tiempos y lo de estar informado era casi una obligación.

Años después estudié periodismo y por supuesto, El País seguía allí, era el objetivo inalcanzable que la mayoría de la clase teníamos, estaban los demás periódicos y estaba él, el único diario español que era capaz de compararse con las grandes cabeceras internacionales y todos queríamos trabajar allí (por supuesto, ninguno lo consiguió).

Pero ahora el Sr. Cebrián ha decidido que su sueldo de 13 millones de euros no es suficiente y para seguir teniendo cada vez más beneficios, la solución es tratar al periódico como si fuera una fábrica de tornillos, se despide gente y listo, se le olvida al Sr. Cebrián que la prensa no se hace con un molde y el operario influye muchísimo en el resultado final. Así de repente, 130 trabajadores sobran, y no sobran los recién llegados, sobra gente con 30 años de experiencia, gente que ha hecho de El País lo que llegó a ser.

Así que me niego a seguir con el juego del Sr. Cebrián, lo lamento por los que se quedan allí, pero imagino que ellos mismos saben que su futuro no está muy claro más allá de 8 meses. Han matado a El País ante los ojos de todos, el culpable tiene nombres y apellidos, a pesar de que lo intente esconder con lo de la crisis y esas excusas, pero han dejado a España sin el periódico que fraguó los cimientos del periodismo durante la transición y que por desgracia se ha desmoronado.




1 comentario:

arponauta dijo...

vaya, ayer tomé yo la misma decisión. (y yo que pensaba pedirte que me guardases los dominicales, jajaja.) Cebrián es un cabrón.