16.10.12

Rolling Stone

Hace relativamente poco que he encontrado la panadería ideal en mi barrio, no es que el pan sea una maravilla (que sería muy de agradecer), o que sea una receta artesana elaborada en obrador propio cada noche (que también sería de agradecer). Lo que venden es simplemente la típica barra congelada a la que tristemente nos han acostumbrado a los madrileños, parece que ahora comer pan "bueno" es cosa de boutiques, que en castellano quiere decir "precios caros"

Pero lo importante es que en esta panadería, por cuestiones que no vienen al caso, tienen como obsequio a los clientes, una serie de revistas que uno se puede llevar gratis sin preguntar nada ni dar explicaciones, en concreto, la Rolling Stone, así es como se ganan clientes...



1 comentario:

arponauta dijo...

surrealista. ¿y no sería más fácil ganarse a los clientes dando un pan decente a buen precio? el mundo es rarorrarorraro...