13.7.11

Vida cruel

Asisto en primera persona, casi con lágrimas al borde de los ojos, al tristísimo relato de una compañera de trabajo (divina de la muerte oyessss) contando lo duro que es el control de aduanas en EE.UU. cuando pararon a su pobre hijo que iba a hacer una entrevista para estudiar en Georgetown (sabesss), y lo mucho que le costó que le dejaran entrar en el país. Menos mal que el joven al final ha decidido estudiar en Londres, preocupado estaba yo, oiga...

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