6.10.10

Por eliminación

Tengo que confesar, ya no lo puedo ocultar más tiempo...: HE HECHO DEPORTE. Sé que uno tiene una fama y que debería mantener el misterio y ser consecuente con sus ideales, pero la cosa estaba ya muy mal y me he visto obligado a tomar esta dramática decisión.

Y el problema es que me he visto obligado a elegir un deporte, que aunque parece fácil, me ha resultado de lo más complicado.

En primer lugar, ODIO cualquier tipo de deporte, especialmente aquellos en los que se emplea una pelota o balón, con lo que descarto de un plumazo, fútbol (perdón, fúbol), baloncesto, balonmano, volley, ténis, paddle, squash, golf y petanca.

Tampoco tenía ganar de tener contacto físico con otros humanos sudorosos, lo que deja fuera de la lista el boxeo, judo, karate, lucha y bailes de salón.

Descarté de la lista todos aquellos deportes que se desarrollasen en el agua: natación, saltos de trampolín, natación sincronizada, water-polo, vela, sur, wind-surf, kite-surf...

Tampoco quería tener que desembolsar una cantidad ingente de dinero en accesorios para poder hacer ejercicio: hípica, motociclismo, automovilismo, parapente, vuelo sin motor...

Y por supuesto, y dado que el fin de mi decisión era moverme, descarté los llamados "deportes" en los que nadie hace ejercicio: ajedrez, ¿damas?...

Así que al final he conseguido que me presten una bicicleta y aunque sé que no es nada, para mi fue todo un logro hacer 22km en mi segunda salida, sobre todo si tenemos en cuenta que desde la preadolescencia no había vuelto a montar en bicicleta.

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