10.5.10

Padres

Hoy (tras 45 minutos en el coche) me he dado cuenta de que soy el único padre en Madrid que cuando va a dejar a su hijo al colegio, busca un sitio para aparcar y después tranquilamente le acompaña hasta la puerta. La costumbre es dejar el coche en la puerta del colegio, aunque sea en cuarta fila y taponando una calle de cuatro carriles, y si el coche es un todoterreno, mejor que mejor. Da lo mismo que a 20 metros haya decenas de sitios vacios, lo importante es que el niño no camine demasiado no sea que se le atrofien las piernas o coja algún virus.

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