18.5.10

Gelehrte

O lo que es lo mismo, becario en alemán, que es ni más ni menos lo que me acaban de colocar al lado, todo un yogurín alemán de veintipocos años, con su pelito rubio y su carita de niña, con su carrera en economía recién terminada que se ha venido a España 9 semanitas a "aprender" lo bien que trabajamos aquí en una multinacional (y supongo que el tema de la sangría y esas cosas también).

Pero ha cometido uno de los peores errores que podía cometer: DECIR QUE HABLA ESPAÑOL. Lo cual, si bien es cierto, no es del todo correcto. Podríamos decir que tiene el nivel de español justo para pedir una jarra de sangría y una tortilla de patata en un chiringuito, pero no como para seguir la charla de 6 horas que le pegó mi jefe sobre todo lo que hacíamos en la empresa y todo lo que iba a hacer él. A medida que avanzaba la mañana, él iba poniendo cara de no enterarse menos, y llegó al fatídico punto en el que ya no puedes decir que no te enteras de nada, porque has estado tanto tiempo fingiendo que lo entendías, que por no quedar mal, sigues aguantando. Así que mi amigo alemán va a hacer un curso intensivo de español quiera o no quiera.

 
Nota: por cierto, da muy mala imagen cuando un becario viene de traje y corbata y yo voy en vaqueros y camiseta ¿verdad?

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