9.7.08

Besos

Los tíos somos raros... ya puedes tener un amigo desde hace 30 años, haber compartido con él de todo, tener mil historias y anécdotas que contar, estar convencido de que harías cualquier cosa por vuestra amistad... que me juego el cuello a que nunca os habéis saludado o despedido dándoos un par de besos. ¿Me equivoco?

Y es que somos así, para eso somos tíos, nada de mariconadas... aunque hay una excepción: La familia. Ya puedes ser Clint Eastwood, que si viene tu primo Alfredito (de 46 años) del pueblo, le tienes que saludar con dos besos, aunque a Alfredito no le hayas visto desde que hizo la comunión y ahora pese 110 kg, tenga barba cerrada y peine canas.

Otra excepción, si cabe más curiosa, es la de la familia política. Cuando te echas novia y saludas a la familia (de ella) les das la mano a padres, hermanos, cuñados, primos... pero las cosas cambian cuando la relación se formaliza, a partir de una boda, tienes la obligación de saludar a todos con besos... Lo dicho, los tíos somos muy raros.

Parece que el camarada Leónidas y Erick no tenían ese problema.

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