12.2.08

Elegancia

¿Qué extraño mecanismo hace que alguien considere que ponerse un chándal blanco los domingos y fines de semana es el máximo exponente de la elegancia y el buen gusto?










Lo confieso, no tengo chándal, no hago deporte y no veo necesario tener unas prendas a las que le voy a dar la misma utilidad que si tuviera un traje de neopreno. Por eso me resulta tan curioso ver como en cuanto que llega el sábado por la mañana, la gente se pone el chándal reluciente y planchadito y sus nikes nuevecitas y salen a comprar el Marca y el pan y a dar un paseito con la pareja, los dos con sus chándales, pero no a hacer deporte...

Es más o menos como los que se compran un todoterreno y no lo sacan al campo porque se araña.

Nota: el chándal del la foto de arriba es de Prada... ¡¡eso sí que es elegancia!!

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